Francia, aliada de los unitarios de Montevideo, bloqueaba a la Confederación pero no podía comprometerse en acciones terrestres a pesar de los reclamos de los unitarios. Los ingleses querían la libre navegación de los ríos, pero no costa de que su circunstancial enemiga pusiera un pié en américa; los comerciantes ingleses presionaban a Londres por el levantamiento del bloqueo que perjudicaba sus negocios, y la opinión en la prensa extranjera se volcaba de a poco a favor del país agredido. Por otro lado la propia opinión pública francesa comenzó a desconfiar que no sería tan fácil la partida.
Por otro lado los unitarios complotaban contra Rosas con Santa Cruz, que al frente de la Confederación Peruano-boliviana pretendía anexar las provincias del norte argentino.
No pudiendo comprometer tropas francesas en tierra, el cónsul Roger obtuvo una fuerte suma de dinero para formar “ejércitos auxiliares”, que no eran otros que unitarios y traidores, que se aliaban al extranjero por su odio a Rosas.
La Gazeta Federal
http://www.lagazeta.com.ar/
**** La historia de esta región, que hoy comprende los partidos de Ensenada, Berisso y La Plata, y la historia de Argentina.FOTOS: plantilla y cabecera: Guillermo Hariyo.
Servicio de búsqueda personalizada
Búsqueda personalizada
Entradas más vistas en la última semana
Site Search Google
Mostrando las entradas con la etiqueta unitarios. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta unitarios. Mostrar todas las entradas
Muerte de Facundo Quiroga
Al llegar a Pitambalá, Facundo se entera de la muerte de Latorre. Sigue hasta Santiago del Estero, a donde llega el 3 de enero de 1835, y allí celebra varias conferencias tendientes a apaciguar los ánimos después de los recientes sucesos.
El 6 de febrero emprende el regreso, y el 16, en Barranca Yaco, es asesinado, junto con el coronel Santos Ortiz y 16 hombres de su comitiva, incluso un chico de 12 años. El ejecutor material fué Santos Pérez al frente de una partida. Los inspiradores fueron los hermanos Reinafé, Cullen y los unitarios de Montevideo.
La Gazeta Federal
Todo tiempo pasado no fue mejor: Gral. Gregorio A. de Lamadrid
Gral.Gregorio A. de Lamadrid
No sólo en La Rioja hizo sentir Lamadrid el peso de sus arbitrariedades. Llegado a San Juan, al frente de una división de caballería, asumió el gobierno durante una semana.
Un día de ese breve gobierno el coronel Quiroga del Carril es condenado a muerte. Se lo fusila, una mañana, en la plaza de San Juan, bajo los altos del histórico Cabildo.
Ese mismo día por la noche fue asesinado en la cárcel el doctor Francisco Ignacio Bustos, ex-gobernador delegado de la provincia y hombre sumamente apreciado en ella. Lamadrid narra con cinismo en sus Memorías, las argucias de que intentó valerse para eliminarlo:
"Le ordené al oficial Coria -dice- que previniera al centinela que lo relevara al de la puerta del preso, que se prestara a la seducción que le hiciera, aun se bajara con él, si le invitaba a fugarse; que si tal sucedía, estuviese muy vigilado, para que al tiempo de ganar la calle le disparase cuatro tiros, gritando a la guardia, pero que cuidara de que no se trasluciera semejante intriga, pues debería indagarse al día siguiente por sumario." (Lamadrid, Memorias, t.I, p.492)
El plan falló, porque, según parece, Bustos no pretendió fugarse; pero, asimismo, "estando en la cárcel, cargado de grillos, y sin el menor indicio de que hubiese intentado evadirse, como se hizo creer, fue muerto a balazos en la misma prisión" y agrega un detalle interesante: "El día anterior de la muerte del doctor Bustos, el gobernador Lamadrid le exigió 6000 pesos, que no tenía ni esperaba recibir de su esposa, a quien, no obstante, los hizo pedir en Mendoza."
Retazos de un período de historia argentina que, como tantos otros, poco y nada tenía de tranquilidad.
Fuente: http://www.lagazeta.com.ar/civilizacion_o_barbarie.htm#05
Defensa del revisionismo histórico
Frente a una enseñanza oficial de la historia argentina que es perniciosa para la formación de los jóvenes, a quienes se les debe explicar solamente la verdad, justipreciamos la intensa obra de los historiadores revisionistas, que en la cátedra y el libro están demostrando dónde están los verdaderos y los falsos próceres, riñendo una batalla que ya ha sido ganada, porque el fraude histórico inventados por los vencedores de Caseros y Pavón no resiste la fuerza incontrastable de la verdad histórica.
Y es con ese espíritu de justicia que revelan los historiadores revisionistas que Alberto Ezcurra Medrano publica la segunda edición de su libro Las otras Tablas de Sangre, libro magnífico, claramente escrito, de alta polémica, totalmente documentado, que tiene la ventaja sobre el de su antagonista, el del lamentable e infelicísimo Rivera Indarte, de que no inventa ni fantasea ni agrega adjetivos insultantes ni comentarios malévolos, sino que expone los hechos para que el lector juzgue, valiéndose muchas veces de los mismos historiadores liberales para demostrar cómo los unitarios, con sus olas de crímenes, de degollaciones, de fusilamientos a granel, superaron las atrocidades y desafueros de los enemigos de la “civilización.”
De un artículo en
http://www.lagazeta.com.ar/historia_oficial_y_revisionista.htm#01
Y es con ese espíritu de justicia que revelan los historiadores revisionistas que Alberto Ezcurra Medrano publica la segunda edición de su libro Las otras Tablas de Sangre, libro magnífico, claramente escrito, de alta polémica, totalmente documentado, que tiene la ventaja sobre el de su antagonista, el del lamentable e infelicísimo Rivera Indarte, de que no inventa ni fantasea ni agrega adjetivos insultantes ni comentarios malévolos, sino que expone los hechos para que el lector juzgue, valiéndose muchas veces de los mismos historiadores liberales para demostrar cómo los unitarios, con sus olas de crímenes, de degollaciones, de fusilamientos a granel, superaron las atrocidades y desafueros de los enemigos de la “civilización.”
De un artículo en
http://www.lagazeta.com.ar/historia_oficial_y_revisionista.htm#01
Pedro Duval (hijo)
Hijo del importante comerciante e industrial naviero de los primeros tiempos de la Ensenada, y portador de su mismo nombre, se mantuvo radicado aquí durante la crisis de los años 1828 a 1830, fue Juez de Paz por 1834 y proveedor en la construcción del Camino Blanco. Realizó tareas de espionaje a favor de los unitarios exiliados en Montevideo. Después de la Batalla de Caseros lo eligieron representante de Chascomús y de Ranchos. Falleció en Buenos Aires en septiembre de 1871.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
¿se suman?
El mundo de Olga y Daniel on Facebook



